La banda y la vida

IMG_20170520_125436_623

“El zorro de la ilustración nunca llegaría a tener su comida-conejo”
El de arriba fue el comentario que recibí de uno de mis amigos cercanos cuando republiqué la imagen de la banda de Moebius.
Me sorprendí porque pude caer en cuenta de algo que sabido en lo intelectual, resurgía desde otro lugar, es decir, quedó reformulado y nuevamente advertido.
Ese conejo estaba a salvo… ¿y el zorro?
En gran modo también. La carrera al estilo de lo que ocurre en la caricatura del correcaminos que nunca es atrapado por el coyote hace que la relación y la historia continúen, tengan audiencia a pesar del paso del tiempo.
Cabe resaltar que no es el hambre eterna lo que da lugar al acontecimiento.
Sin embargo sí el deseo que es catapultado y se apoya sobre el hueco del vacío, de la ausencia, de lo que nunca estuvo y no estará.
¿Poesía? ¿Engaño? ¿Fraude?
Quizás.
Pero, ¿qué es acaso la insondable existencia humana?
No respondo… ¡imposible!
Gracias “al cielo”.
Críticas y opiniones vendrán, eso espero y es de esperarse.
¿Quién tiene acaso la última palabra? ¿El zorro, el coyote, el conejo, el correcaminos, el depredador, la presa, el sujeto, el objeto?
La banda lo ilustra de manera ejemplar.
Trate usted de seguir su recorrido…
Hay un borde, una cara, mas no una orientación…
Un absurdo lógico y mágico.

Astrid Álvarez de la Roche
Psicóloga, analista, consultora
**************

Nota a los interesados: ver la película Moebius (1996) del director argentino Gustavo Mosquera, además del libro de cuentos “Queremos tanto a Glenda” de Julio Cortázar.

Anuncios

Date = End?

 

Los nuevos modos de interacción pueden efectivamente impulsar e implicar el fin de las relaciones tal como las hemos conocido en otros tiempos.

Sin embargo la esperanza de las pausas, la poesía, la música, la lectura no automática, la invención… la sorpresa, el lenguaje, el lleno y el vacío, el silencio y la palabra, la letra… en gran modo dan esperanza.

Salud, porque cada día sale el sol.

El aroma del recuerdo

Suena extraño, o podría serlo, pero es cierto que los aromas de la infancia recargan en la memoria impresiones y sellos mnémicos que nos acompañan desde tiempos primeros de nuestras vidas.

Recuerdo que la cocina de la casa materna y paterna estaba llena de utensilios e ingredientes ricos, nutritivos, de esos sacados de almacenes y tiendas que ya no solemos encontrar en este mundo del mercado globalizado. La alta calidad por ejemplo de la antigua mantequilla, leche, huevos, harina, sin agregados adicionales sino conteniendo auténticos elementos nutricionales de acuerdo a sus características y propiedades, ya no es fácil de conseguir.

No existían huevos biónicos, todos eran de gallinas realmente felices, la leche era espesa, servía para hacer el tradicional postre de natas que tanto gustaba a mi suegro y que últimamente realizaba con gran trabajo a partir de esa leche aguada y ultrapasteurizada de hoy.

Recuerdo con infinito amor las tortas, bizcochos, que mi madre horneada y que batía a mano, a pulso. Con su eterna energía no sólo nos enseñó el valor del hogar sino, entre varias cosas, la dulzura del abrazo, de la familia, de la alimentación, nutrición, el aseo externo y personal, el aprecio por los semejantes de todas las clases sociales, la solidaridad, la alegría y el gozo asociado a la música, el canto, el calor del hogar, los hijos, el matrimonio.

Me enseñó, junto a mi padre, a leer, escribir, contar, el valor de los libros, el aprecio por la moda y el buen gusto, el uso del perfume y el discreto maquillaje, la rutina del ejercicio, el amor por los viajes y las culturas, la naturaleza, los animales. Aprendí también con ellos a cortar, coser, y realizar diversas labores en casa y en el negocio familiar.

Mi labor es psicoanalista, psicóloga, consultora, asesora.

Me agrada hoy saber que esas ocupaciones se vinculan de manera estrecha con la cocina, las recetas creadas y aprendidas, los ingredientes alimenticios, la nutrición y el disfrute de preparar, inventar, servir, invitar, recibir.

Cocino, atiendo, invito, recibo, escucho, estoy al servicio, dispongo y pongo a disposición de mis clientes-invitados, un sin número de ingredientes para confeccionar productos, habilidades, destrezas, respuestas, herramientas que alimentan los cuerpos, el alma, el espíritu, la psique, a cada sujeto, de acuerdo con sus necesidades, tan auténticas y únicas como aquel primer antojo-deseo primigenio que una vez nos hizo demandar (solicitar) a ese Otro que bien nos recibió y dio cuna para una vida en este planeta.

Invitados están a mi casa-oficina.

Allí podrán, los que deseen, disfrutar de ricos y nutritivos “manjares” para el cuerpo, espíritu y psiquismo.

Los espero.

Las puertas están abiertas y el camino llano.

Astrid Álvarez de la Roche

Consultora, Analista, Asesora

Pd: En honor a la memoria de mis padres.

Anoto que serían más reminiscencias que rememoraciones, definiciones por aclarar luego.

Razones y separación

https://monicacruppi.wordpress.com/author/monicacruppi/

Los invito a leer el artículo que aparece en el anterior enlace sobre vida en pareja y separación, los momentos, sentimientos, necesidades y salidas posibles.

Me interesa anotar sobre el mismo tema que si bien no existe una verdad absoluta acerca de ningún tema, contamos con experiencias y saberes que pueden dar luces acerca de cuestiones vitales que atañen en últimas a todo ser humano.

Cada situación amerita una valoración particular y única. Es cierto.

Cortar el lazo que une al hombre y la mujer puede implicar alternativas para nuevas vivencias y oportunidades que no estarían llamadas a constituir traumatismos. Las huellas pueden servir de señales y marcas subjetivas al servicio de la vida y el bienestar.

En ocasiones las parejas pueden reunirse de nueva manera, luego de un tiempo, lo cual no implica generalizaciones.

En todo caso, un mundo de oportunidades y aventuras se abre con la crisis y la ruptura.

Si para algunos el universo nació a partir de un estallido estelar y molecular, así mismo podría pensarse el divorcio y la separación, una posible explosión, sorpresiva o no, que moviliza problemas para abrir espacio a salidas y soluciones acorde a proyectos de vida por escribirse.

Astrid Álvarez de la Roche 

 

Valor del psicoanálisis 

​”La terapia psicoanalítica permite una comprensión profunda de las circunstancias, generalmente inconscientes, que son la causa de síntomas o padecimientos actuales. Es un camino normalmente largo (¡yo me psicoanalicé por años!) pero que sin lugar a dudas rinde valiosos frutos.”
Extraído de http://www.amarseaunomismo.com/por-que-me-pasan-estas-cosas/

#psicoanálisis #loquevalelapena #amarseaunomismo #invertirencadauno